dimecres, 7 de setembre de 2011

Sintra,

Ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se encuentra a unos 40 minutos en tren hacia el este de Lisboa y el billete cuesta tan solo 4€ (ida/vuelta). Todos nos recomendaron visitar Sintra, así que dedicamos una jornada completa a pasear entre las mansiones y los palacios señoriales, admirando los jardines camuflados entre el paisaje montañoso. La opción más práctica, sencilla y directa para visitar el famoso Palacio Nacional da Pena (probablemente la obra arquitectónica más destacada del romanticismo portugués) es mediante el bus urbano 434 que une la estación de tren con la entrada al Castillo. No obstante, ignorando que la ruta a pie nos costaria 50 minutos de trekking bajo el justiciero sol de las 12 del mediodía, escalamos los 4 km hasta la cima, donde se encuentra el Palacio da Pena y el Castelo dos Mouros. Nada más llegar y pagar la entrada simple (12€) que incluye la visita al Palacio y a los jardines, fuimos a comer al único restaurante disponible. Buffet libre a elegir entre bacalao o cerdo, macedonia de frutas y/o tarta de chocolate nos salió a 15€ por persona, sin incluir bebidas ni cafés. La visita al Palacio compensó el disgusto del restaurante, aunque tampoco nos entusiasmó demasiado ni el arte ni la arquitectura de aquel palacio, a nuestro parecer, demasiado "Disney". Lo mejor de la excursión fue la deliciosa pausa a pie de calle, cerca de la estación, donde comimos las típicas queijadas de Sintra.